McDonald’s caro
Escrito por Editorial El Nacional Lunes 06 de Agosto de 2012 07:01
Índice global. Si usted entra en Venezuela en un restaurante McDonald’s y pide una hamburguesa se estará comiendo el Big Mac más caro del mundo. Así lo certifica la prestigiosa y centenaria revista inglesa The Economist. En efecto, ese semanario calcula desde hace varios años un indicador económico que se ha hecho famoso
en todo el mundo, el índice Big Mac, que le permite calcular la sobrevaluación o subvaluación de las monedas a escala global. La teoría y el cálculo son sencillos. Se basa en un solo producto que se vende en todo el mundo y es siempre igual. Si las tasas de cambio fueran las de equilibrio debería tener el mismo precio en cada lugar. Pero como nunca faltan aprendices de brujo (y de economía) que manipulan las monedas, en la realidad los precios muestran muchas divergencias de un país a otro.
De acuerdo con la aplicación del índice para julio de 2012, la conocida hamburguesa Big Mac más cara se vende en Venezuela a un precio de 7,92 dólares, a tasa de cambio oficial, mientras que en Hong Kong se puede encontrar la más barata por 2,7 dólares, 3 veces menos costosa que en Caracas.
Después encontramos que en Noruega, el país que sigue a Venezuela en el ranking de los más caros, se consigue por 7,06 dólares, casi un dólar menos que aquí en la tierra de la revolución bolivariana. En Estados Unidos el precio es de casi la mitad, 4,33 dólares, y prácticamente igual al de la zona Euro, que es 4,34. En Brasil, el país vecino y nuevo socio gracias a Mercosur, es 4,94 dólares; en Argentina, el otro compañero del mercado común sureño, 4,16 dólares; en México 2,70 dólares y pare de contar.
Lo anterior significa que Venezuela ostenta también el récord de tener la moneda más sobrevaluada del mundo. Como dice The Economist: "El bolívar venezolano se ha movido de una sobrevaluación de 1% (en julio de 2007) a una de 83% (en julio de 2012) gracias a la alta inflación y al tipo de cambio estático con el dólar, lo que está creando un creciente desbalance en el comercio".
De manera que tenemos no sólo la inflación más alta del continente, y quizás la más alta del mundo, sino que nuestro potencial inflacionario (lo que los economistas llaman inflación reprimida) también bate marcas dignas de una olimpiada. Porque si la tasa de cambio se llevara a una situación equilibrio respecto a nuestros principales socios comerciales, el precio en bolívares de la hamburguesa Big Mac debería subir en 83%.
Y así todos los precios, en promedio.
A esta situación casi imposible nos han traído la ignorancia y los dislates de los responsables de las políticas económicas durante los últimos años revolucionarios, los mismos que se ufanan de pretender implantar una economía y una sociedad ejemplar para el resto del mundo. Ahora, amigo lector, vaya a comerse tranquilo su hamburguesa, la más cara del mundo.
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